La pieza del mes de Diciembre´11:La petite Marie

“CUANDO CONOZCA TU ALMA, PINTARÉ TUS OJOS”

por Eva Gayoso Vázquez

La petite Marie, 1918. París, France. Museo de Arte de Basilea, Suiza.

“Marie” me ha compañado durante años en las paredes de mi cuarto.  Hace unos meses la rescaté de aquella habitación, y ahora  figura en  un sitio mucho más presente.

Amedeo Modigliani (Livorno 1884-París 1920), de porte principesco, elegante y bohemio seductor,  pintó  numerosísimos retratos de hombres y mujeres, predominando los de mujeres; también conocido por sus desnudos.

Mantuvo relaciones amorosas con muchas de sus modelos,  ejercía un magnetismo especial sobre las mujeres, las seducía, ya fueran casadas, modelos ó chicas de vida fácil.  Jean Cocteau  decía de él  que era  apuesto y esplendoroso, según Picasso “el único en París que sabe vestir”.  Vestía con chaquetas de terciopelo (con manchas y rozaduras), fulares rojos estilo Garibaldi, sombreros de ala ancha. Él fue el primero en llevar una camisa de cretona, mucho antes de que esa moda se extendiera  por el mundo. Era coqueto. Perteneció a la denominada Escuela de París.  Se codeaba con Pablo Picasso, Jean Cocteau, Maurice Utrillo, Max Jacob,..

Éste retrato fue pintado en 1918 en el sur de Francia, Provence, donde viajó con su mujer un par de años antes de su muerte; su salud estaba ya muy deteriorada y esto suponía un cambio de aires.  Aquí se dedicó a pintar a gente trabajadora, lugareños; sentía un gran interés por la gente.  Predominan los colores cálidos, rosáceos, anaranjados y marrones, las líneas  sensuales y delicadas. Cuello alargado, cara ovalada y ojos almendrados, son rasgos que definen sus retratos.

La escultura lo marcó para siempre, hasta los ojos son escultóricos, sólo una sombra en lugar de las pupilas.

En el retrato, probablemente pintado al mismo tiempo que le daba unos tragos a un vaso de vino, se refleja la juventud y vitalidad de ésta niña, casi entrada en la pubertad. Contorneada con un solo trazo armónico,  algo característico en todos sus personajes. Veo también cierta madurez y sobriedad, quizá por el color de la ropa y  definitivamente por sus  ojos de mirada nada ingenua; su ropa y su mirada contrastan  con el colorido y luminosidad de su cara, como recién maquillada, labios rojos y rubor en las mejillas.  Me llama la atención también el marrón “fuego” del fondo y el brillo del lazo, seguro de raso blanco.

Podría ser que acabara de llegar de la calle, en un día de invierno, con la nariz todavía roja por el frío…. Lleva bufanda alrededor del cuello.  Por el color que se observa entre el jersey y la bufanda, parece que lleva un tul o gasa negra.  Modigliani terminaba sus cuadros con una rapidez que le caracterizaba. Nunca los retocaba  y los que posaban para él decían que era como si hubiesen desnudado sus almas.   Borraba los fondos, los objetos accesorios, cualquier cosa que distrajera al espectador del rostro del personaje.  En este caso, el fondo no es liso sino rallado y de un color brillante, lo que  no me distrae de Marìe sino que le da aún más fuerza.  En general, el colorido utilizado en este cuadro es más vibrante que el de sus anteriores obras.

Por último, me gustaría destacar una curiosidad de este retrato, la diferencia entre ambos ojos.  Si tapamos uno primero y el otro después vemos dos expresiones claramente diferentes.

La parte de la derecha, me habla de una Marìe atormentada…

Los cuadros de Modigliani no son objetivos, representan la mirada casi siempre melancólica y triste que el artista tenía sobre la vida. Son retratos del alma, de su alma al desnudo.  Le interesaban los retratos, no los paisajes urbanos ni los campestres,  sino los paisajes del alma.

En principio influido por Toulouse Lautrec, encuentra inspiración en Cèzanne, el Cubismo y la Época Azul de Picasso.

Otro encuentro importante fue con el arte negro, colecciones de esculturas africanas que circulaban por París.

Pero siempre estuvo al margen de las corrientes artísticas de su tiempo, Modigliani fue por esto un poco marginado del resto y se le atribuyó la fama de “maldito”. El querer vivir de su arte cuando nadie se interesaba  por su obra lo condenaba a la miseria;   gran seguidor de la vida de los cafés en los bulevares  y de la vanguardia intelectual.

Viendo su obra, me resulta difícil creer que su vida estuvo marcada por la pobreza, la enfermedad, el  alcohol y los estupefacientes….. porque sus obras no lo transmiten;  no hablan de hambre, ni de frío  o  soledad, ni de tabaco ó  de  hachís, ni de sus noches etílicas, o de  suicidios…  Lo que transmiten es una belleza y una emoción exquisitas.

Modigliani triunfó en el arte y en el amor;  realmente fueron solo siete años, siete intensos y borrascosos años  de creación plástica para formar parte de la galería de los maestros del siglo XX.

Me sumo a la lista de todas esas mujeres a las que ha conquistado.

Eva Gayoso Vázquez

Anuncios
Publicado en Colaboradores, Eva Gayoso Vázquez, La pieza del mes | Deja un comentario

La noche estrellada, V.Van Gogh

por Inmaculada Vico López

Sólo logro vender una pintura al óleo a lo largo de su vida, Viñedo rojo (1888), comprado por la pintora Anna Boch en la Exposición de Bruselas del grupo Les XX (1890). Ya en octubre de 1888 escribía a su hermano Theo,

“Y no puedo hacer nada, ante el hecho de que mis cuadros no se vendan. Llegará un día, sin embargo, en que se verá que esto vale más que el precio que nos cuestan la pintura y mi subsistencia, de hecho, muy pobre.” (25 de octubre de 1888).

Pero su influencia ha sido indiscutible desde su muerte, tanto en el ámbito pictórico sobre todo en el movimiento expresionista como en otros campos como el musical, el cinematográfico o el literario.

“ …si quisiera y pudiera aprender algo de los otros y hasta recibir préstamos de su técnica, continuaría siempre mirando con mis propios ojos y teniendo mi propia manera de concebir”.

“…creo en la necesidad absoluta de un nuevo arte del color, del dibujo y de la vida artística”.

Ante estas palabras del propio pintor, sobre la necesidad de crear un nuevo arte del color y del dibujo,es imprescindible analizar la influencia que tuvo sobre su técnica pictórica el “japonismo”(influencia de las artes niponas en las occidentales).

A mediados del siglo XIX, Japón abrió sus fronteras comerciales, lo cual implicó la llegada del arte nipón a occidente. Las exposiciones universales de Londres (1862)  o la de París(1867), contribuyeron a su difusión. Con ambas exposiciones, el arte del japonismo quedaría consolidado.

Otro medio de gran difusión del Japonismo fueron las revistas ilustradas que acompañaban sus textos con grabados y fotografías.

Título de la página de Le Illustré París : Le Japon 04 de mayo 1886, N º 45-46

Este episodio de la revista francesa París Illustré se dedica por entero a Japón. El texto de Tadamasa Hayashi, un autor japonés que vivió en París, describe la historia de Japón, el clima, las costumbres, la educación, la religión, las artes y el carácter de los japoneses. Van Gogh, que ha estado en Amberes se había familiarizado con los grabados japoneses, la imagen utilizada en la portada, un ukiyo-e de Kesai Eisen, le inspira para su pintura La Cortesana  (1887).

Desde entonces los ukiyo-e, o xilografías japonesas (grabado policromo,que se caracterizaba por la captación de escenas espontáneas), se convirtieron en fuente de inspiración para muchos pintores, comenzando por los impresionistas, continuando con los postimpresionistas y modernistas de finales del siglo XIX, y por último por  las vanguardias del siglo XX, fundamentalmente por los cubistas,como recursos liberadores de las convenciones academicistas.

Lo que realmente llamaba la atención de los artistas occidentales no eran los planteamientos narrativos o iconográficos, sino su grafismo constructivo y su extrema sensibilidad hacia la naturaleza, también la forma de tratar las sombras o la asimetría fotográfica de sus encuadres.

Emile Bernard decía que había descubierto la compartimentación (cloisonnisme) en los crespones japoneses.

Varias obras de van Gogh imitan el estilo y los temas ukiyo-e. El retrato de Le Père Tanguy, muestra seis diferentes ukiyo-e en la escena del fondo, incluidala La cortesana.

O las siguientes inspiradas en las ukiyo-e de Hiroshige,

Pero no sólo tuvo esta influencia directa del ukiyo-e sobre su obra, sino una asimilación técnica en toda su concepción pictórica, y que podemos observar en La noche estrellada,

-La pasión por la naturaleza. En una carta comenta a su hermano Theo, 

“¿no es casi una verdadera religión lo que nos enseñan los japoneses tan simples, y que viven en la naturaleza como si ellos mismos fueran flores?…nos es preciso volver a la naturaleza, a pesar de nuestra educación y nuestro trabajo en un modo convencional”.

-La utilización de colores planos y vibrantes.

-El predominio de líneas claras, descriptivas y decorativas. Nuevamente comenta a su hermano Theo,

“Envidio a los japoneses, la extrema limpieza que tienen en ellos todas las cosas. Es algo que jamás aburre, ni parece nunca hecho a la ligera. Su trabajo es tan simple como respirar y hacen una figura con unos trazos seguros con la misma facilidad, ….es preciso que llegue a hacer una figura en pocos trazos”(antes de septiembre de 1888).

-Uso de las línea para crear sensación de volumen, sin necesidad de sombras, para resaltar el color puro.

-La libertad de composición, organizada en ejes diagonales. Es el encuadre fotográfico asimétrico(el motivo principal no centrado), que crea impresión de movimiento, y ausencia de perspectiva.

-En ocasiones, las manifestaciones artísticas están impregnadas de un halo religioso-espiritual.

-Centrado en temas del paisaje en sus diferentes estaciones del año o diferentes horas del día.

En resumen, el japonismo en Van Gogh supuso  el uso de colores planos y el abandono voluntario, aunque no absoluto, de las leyes de profundidad, de las luces y las sombras.

Ha sido muy difícil decidirse por una de sus obras. Realizó más de 900, en una carrera frenética y apasionada por la pintura,

“…Tengo una continua fiebre de trabajo” (9 de abril de 1888)

“ ….trabajo como un verdadero poseso, un furor sordo de trabajo, más que nunca” ( 6 de septiembre de 1889.)

Finalmente me decidí por La noche estrellada (La Nuit Étoilée), pintado en junio de  1889; es un óleo sobre lienzo, de medidas 72 x 92 cm; actualmente se encuentra en el Museo de Arte Moderno de  New York (MOMA).

La noche estrellada (La Nuit Étoilée o Le ciel étoilé) es uno de los muchos cuadros que Van Gogh vislumbró desde la ventana de la clínica de Saint-Rémy, donde se encontraba internado en 1889, victima de una profunda crisis depresiva.

“Y provisionalmente deseo quedar internado; tanto para mi propia tranquilidad, como para la de los demás”. (21 de abril de 1889).

Quizás, lo que más me atrajo fue el dinamismo y esa pincelada enérgica que mantiene nuestros ojos en continuo movimiento.

“Lo que deseo, es que todo sea redondo y no haya de ningún modo ni principio ni fin en la forma, sino que haga un conjunto armonioso de vida.”

No busca una representación óptica sino provocar  emociones en quien la contempla…..

“ Porque no quiero reproducir exactamente lo que tengo delante de los ojos, sino que me sirvo arbitrariamente del color para expresarme con más fuerza” (9 de agosto de 1888).

….y reducir la representación pictórica a lo esencial eliminanado lo vanal,

 “Yo busco ahora exagerar lo esencial, dejar en lo vago expresamente lo trivial..” (26 de mayo de 1888).

Desde su llegada a Arles, el 8 de febrero de 1888, la representación de los “efectos de la noche” constituyen una preocupación constante para Van Gogh, 

“La cuestión de pintar las escenas o efectos de la noche en el lugar y la noche misma, me interesan enormemente “. (10 de septiembre)

La temática nocturna ya fue abordada por el pintor en Arlés ( Terraza de café de noche y en París (Noche estrellado sobre el Ródano). Predominan ya los azules: azul de Prusia, ultramarino o de cobalto.

“Te escribo desde Saintes-Maries, a orillas del Mediterráneo…..El cielo de un azul profundo estaba manchado de nubes de un azul más profundo que el azul fundamental de un cobalto intenso, y de otras de un azul  más claro, como la blancura azulada de las vías lácteas. En el fondo azul las estrellas centelleaban clasra, verdosas, amarillas, blancas rosas, más claras, más bien diamantinas como piedras preciosas…” (6 de junio de 1888).

 En abril de 1888, escribe a su hermano Théo: “Necesito una noche estrellada con cipreses o, tal vez, por encima de un campo de trigo maduro”.

En junio, confía al pintor Emile Bernard: “Pero, cuándo haré el cielo estrellado, ese cuadro que siempre me preocupa”.

Y, el 8 septiembre de 1888, evoca el mismo tema en una carta a su hermana: “A menudo me parece que la noche es mucho más viva y de colorido más rico que el día”. 

 El mismo mes de septiembre realiza por fin ese proyecto que tanto le obsesiona, La Nuit Étoilée o Le ciel étoilé, sin olvidar las impresiones del cielo estrellado de  Saintes-Maries

Esta obra, La noche estrellada (1888) junto con Los lirios (1889)fueron presentadas por el pintor en el Salón de los Independientes, exposición celebrada en París en 1889.

Previamente a la pintura realizó un dibujo en tinta, que actualmente se encuentra en el Museo de arquitectura de Moscú,

Descripción de la obra

Hay en la obra una doble representación:

– Una real, que se corresponde  con el paisaje ondulado de los montes Les Alpilles, y de la situación de los astros en el cielo, donde quedan perfectamente reflejados la constelación de Aries, la Luna y Venus.

-Y otra imaginaría que se correponde con el pueblo sobre el lugar donde realmente solo existen algunas casas de campo aisladas. La aldea, por tanto, se inventa parcialmente, y la torre de la iglesia evoca la patria de Van Gogh, los Países Bajos. Los olivos, son igualmente fruto de su imaginación y la memoria.

Incorpora dos elementos reales, pero desplazados de lugar, que juegan un papel importante en la interpretación del cuadro:

– los cipreses, árboles que rodeaban el monasterio y, que él podía ver lateralmente desde su habitación en una planta alta,y en primer plano, con una perspectiva similar a la que aparece en el cuadro.

-y la iglesia que, según Boime, se trata de Saint Martín, situada al Norte del hospital, y no al Este como lo pinta Van Gogh.

Elementos visuales

La línea del horizonte de dirección diagonal, está baja, confiriendo todo el protagonismo al cielo.

Los cipreses del primer plano, junto con la torre de la iglesia constituyen los elementos verticales de la composición.

Hay un contraste por tanto entre la verticalidad de los cipreses y la horizontalidad predominante en el cielo estrellado.

De los cipreses dirá a su hermano,

“Los cipreses me preocupan siempre…..en cuanto a líneas y proporciones, es bello como un obelisco egipcio…es la mancha negra en un paisaje…..pero es una de las notas negras más interesantes, de las más difíciles de captar ….” (25 de junio de 1889).

Estos cipreses rompen la división entre lo celeste y lo terrenal. El gran ciprés del primer plano se convierte por tanto en el elemento unificador entre el cielo y la tierra.

Por tanto, la profundidad, no se construye basándose  en las leyes de la perspectiva tradicional sino a través de la oposición entre el ciprés del primer plano y el pueblo más pequeño del segundo plano.

En resumen, el ciprés del primer plano no sólo es elemento unificador, y referencia espacial, sino que junto con la torre de la iglesia son los que aportan estabilidad y equilibrio al dinámico cielo estrellado creando una composición más estable.

En el cielo el centro de interés se corresponde con la estrella más luminosa cercana al ciprés. El aura luminosa que envuelve la Luna, hace que ésta se confunda con un Sol.

Los astros se encuentran magnificados por una serie de círculos concéntricos que representan su luminosidad así como sus movimientos giratorios en su desplazamiento por el espacio.

Unas ondulaciones atraviesan el cielo de izquierda a derecha que representan la Via Láctea y la forma en espiral de las galaxias, hecho que hacía relativamente poco tiempo que había sido descubierto por algunos astrónomos.

Paralelo a las ondulaciones del perfil de los Alpes, aparece una banda plateada que, según Boime, podría representar las primeras luces del amanecer.

Existe diversas teorías respecto a la interpretación del cielo,

-algunos apoyan la interpretación bíblica, basandose en el episodio del Génesis (37,10) según el cual, José tiene un sueño con once estrellas, el sol y la luna (en el cuadro ambos aparecen unidos).

-El investigador español, José Navarro, defiende la teoría de la representación por parte del pintor de la constelación de Aries, visible desde el sur de Francia en las noches del 14 al 19 de junio de 1889, que es cuando se estima que se realizó la obra. Además, en estos días la luna estaba en cuarto menguante, al igual que La noche estrellada.

-Jose Luis Aragón y su equipo del Centro de Física Aplicada de la UNAM en un artículo en la revista Nature, determinaron que La noche estrellada tiene patrones de claro/oscuro que se acercan mucho a la estructura matemática con la cual se calcula en la actualidad la turbulencia de fluídos y gases, descrita por el ruso Andrei Kolmogorov, en 1940.

Por tanto, son dos las posibles interpretaciones,

-como regreso de Vincent a sus convicciones religiosas de juventud expresadas  como sacralización de la naturaleza: el ciprés  y la aguja de la torre de la iglesia unen simbólicamente la Tierra y el Cielo.

-Y como expresión de  sentimientos relacionados con lo eterno o cósmico.

Análisis formal

La línea  transmite una gran carga expresiva. Presenta variaciones, se enfatiza o modula. Se engrosa acentuando la direccionalidad y el sentido rítmico, sugiriendo planos o volúmenes .

Las líneas son predominantemente curvas. Expresan un movimiento ondulante, marcando recorridos visuales algunos más importantes que otros, como los que recorren el cielo, o las líneas sinuosas del ciprés del primer plano, y que se convierten en ejes direccionales.

Las únicas líneas rectas son las de los tejados de las casas. Los contornos de las casas del pueblo, están marcadas con gruesos trazos de tonos oscuros, igual que las montañas, que recuerdan la técnica del cloisonnismo (poner en contraste violento zonas de colores puros separadas con líneas muy acusadas causando un efecto que recuerda las vidrieras medievales) empleada por Gauguin y Bernard.

“Quisiera llegar a poner los colores como en los vitrales, y un dibujo de líneas fuertes”.

 El color juega un papel muy importante en la composición,

 “Para expresar la forma, me parece que se logra mejor con un colorido casi monocromo en el cual los tonos difieren principalmente en intensidad y valor…..Pero es importante estudiar cada color en sí mismo, en función de sus oposiciones, antes de que se pueda estar completamente seguro de que quedará armoniosos.”

El color no se corresponde con la realidad, sino con las emociones. El equilibrio de color afectará directamente a las sensaciones y las connotaciones que los colores predominantes (que desequilibran o tensan la imagen) producen en quien las contempla.

“Ocurre que no es un color localmente verdadero desde el engañoso punto de vista realista, sino un color sugestivo de una emoción cualquiera de ardor de temperamento”.(8 de septiembre de 1888).

Expresa los efectos de la naturaleza mediante la luz y el color,

“ Las mejores pinturas y justamente las más perfectas desde el punto de vista técnico, observándolas de cerca, están hechas de color uno al lado de otro y producen su efecto en la distancia”

Predominan los colores azul y amarillo en una sugerente gama que va desde las tonalidades más oscuras a las más claras, jugando así con colores complementarios.

“ (deseo)…equilibrar los seis colores esenciales, rojo-azul-amarillo-anaranjado-lila-verde”.

Hay un contraste entre la luminosidad del cielo y la oscuridad del pueblo.

El pueblo es azul como las montañas que Van Gogh pinta al fondo y esto da una sensación de quietud y silencio en la tierra.

“Continuamente estoy en búsqueda del azul.”

Mientras tanto, en el cielo, se produce una revolución de formas y destellos donde la luna  destaca en el cielo más amarilla que las estrellas que la rodean.

“Es muy bueno para la conservación de los colores que principalmente las partes luminosas de un cuadro estén solidamente pintadas” (4 noviembre 1885).

Ante estas palabras de Van Gogh es necesario destacar  el descubrimiento de un equipo científico internacional quien ha descubierto que la luz solar es probablemente la responsable de provocar una reacción química en el amarillo de cromo utilizado por pintor que provoca su transformación en un marrón apagado. Los resultados se han publicado en un artículo de la revista Analytical Chemistry.

El equipo, dirigido por expertos de Bélgica, Italia y Países Bajos, utilizó microscopía de rayos X supersensible en la Instalación Europea de Radiación Sincrotrónica (ESRF, Francia) y el Sincrotrón Alemán de Electrones (DESY), así como radiación infrarroja, electrones y rayos X en las universidades de Amberes (Bélgica) y Perugia (Italia) para desvelar el mecanismo que ha convertido con el paso del tiempo los amarillos brillantes de dos de las obras de Van Gogh (Vista de Arles con lirios y Ribera del Sena) y de otros artistas del siglo XIX en tonos apagados y difuminados.

Esta técnica forense no sólo demostró  la alteración que han sufrido los colores brillantes de las obras de Van Gogh,sino también de la intención simbólica de los mismos como expresión de los estados de ánimo del pintor.

A finales del s.XIX comenzaba a utilizarse el cromo en la fabricación de pinturas, especialmente para el color amarillo, y éste, al estar durante un tiempo expuesto a la luz solar, debido a la influencia de los rayos ultravioletas, se oscurece.

Según sus conclusiones, la luz del sol tan sólo penetra en la capa pictórica superficial pero es suficiente para provocar una reacción química que convierte el amarillo de cromo en un pigmento marrón.

Este descubrimiento supondrá un extraordinario paso para la conservación de las obras pictóricas, puesto que ahora ya se sabe que deben ser protegidas especialmente de la luz solar y los rayos ultravioleta. En palabras de Ella Hendriks, del Museo Van Gogh de Amsterdam, “este tipo de investigación vanguardista es clave para aprender más sobre el envejecimiento de las pinturas y su conservación para las generaciones
venideras”.

Ahora, el siguiente paso –como explica el doctor Janssens, director del estudio- será hallar una técnica que permita devolver los pigmentos de pintura a su estado anterior, es decir, natural.

La pincelada de Vincent en esta etapa seguía siendo pastosa y alargada. No hay planos de color, sino que éste se logra con infinidad de trazos de pincel.

La pincelada define el contorno, la estructura y la descripción interna de cada elemento, construyendo con esto el cromatismo.

Los trazos de las pinceladas son decididos y evidentes a simple vista, no sólo delimitando planos, objetos y superficies, sino también direcciones de la luz, e insinúando una atmósfera de gran carga energética.

Fuentes:

Ánalisis de La noche estrellada en el Blog de Marisa A. Cobas

La Noche estrellada al detalle Art  Proyect

Edición digital de Las cartas de Vincent Van Gogh

Sobre el Japonismo

Nueva teoría sobre la muerte de Vincent Van Goh

El Museo Van Gogh de Amsterdan

Video sobre la restauración de una obra de Van Gogh en el Museo de Arte de Cincinnati

Video sobre la degradación de los pigmentos amarillos

Publicado en Una obra al detalle | 4 comentarios

Las cartas de Vicent Van Gogh

por Inmaculada Vico López

“Hay mucha gente para quien las palabras no son nada. Sin embargo, ¿no crees que es tan interesante y complicado decir algo bien como pintarlo?” (Vincent Van Gogh a Émile Bernard, 19 de abril de 1888).

Una serie de exposiciones  realizadas en Amsterdan y Londres, así como en  Nueva York, muestran una recopilación de cartas que recogen el proceso creativo del genio holandés.

La mayoría de las cartas estaban destinadas a su hermano Theo, quien le respaldó económicamente durante sus 10 años de carrera artística. En ellas, el pintor autodidacta le informaba regularmente y con gran precisión de sus progresos, sus aspiraciones, así como de las dificultades que encontraba para dominar las diferentes técnicas.

“Hay leyes de proporción, de luz y de sombra, de perspectiva que uno debe conocer para poder dibujar algo. Si uno carece de este conocimiento, su lucha siempre será infructuosa y nunca logrará crear nada”, (noviembre de 1880).

El museo Van Gogh de Amsterdam, en colaboración con el Instituto Huygens de Holanda, realizó del 9 de octubre al 3 de enero de 2010  una gran exposición con 120 cartas escritas por Vincent Van Gogh.

Los autores del catálogo de la exposición, el comisario del Museo Van Gogh, Leo Jansen, y los investigadores Hans Luijten y Nienke Bakker están preparando una primera edición completa en papel y digital de la correspondencia que Vicent Van Gogh escribió.

Esta exposición ha sido concebida por el museo como apoyo al lanzamiento de una edición internacional de la correspondencia completa del pintor en inglés, holandés y francés, que constará de seis volúmenes. Se ilustrará la publicación con 902 cartas, 820 escritas por Van Gogh y 80 dirigidas a él. Completándose con 2.300 ilustraciones. Ha sido presentada el 8 de octubre de 2010 simultáneamente en Londres y Amsterdam.

Ambas instituciones han desarrollado conjuntamente esta interesantísima iniciativa, volcando a la red la edición impresa, http://vangoghletters.org/vg/, auténtico archivo documental con todo el material epistemológico del pintor holandés. Consta de las cartas manuscritas del pintor en holandés escaneadas y traducidas al inglés, junto con imágenes de buena resolución a las que aluden las cartas.

La navegación por la página ofrece posibilidades on line  muy amplias:

– Se pueden buscar cartas según a quién fueron dirigidas o de quién venían, por el lugar desde el que las escribió Van Gogh, por fecha, o incluso, por si tienen o no dibujos.

– También se puede acceder a unos textos muy completos sobre aspectos históricos, biográficos y contextuales que ayudan a comprender a Van Gogh como escritor.

Es un recurso al alcance de todos, con un alto interés educativo.

Tres son las exposiciones internacionales que han exhibido en los últimos años las cartas de Vincent Van Gogh:

Van Goghs letters: The artist speaks (Las cartas de Van Gogh: el artista habla), Museo Van Gogh de Amsterdam, (del 9 de octubre al 3 de enero de 2010):

Exhibición de conjunto documental constituido por 120 cartas junto a la obra a la cual hacen referencia los textos. El Museo Morgan de Nueva York prestó además tres cartas que escribió Vincent Van Gogh a Émile Bernard. Pinturas, dibujos y bosquejos completan esta muestra.

The Real Van Gogh. The Artist and his Letters (El auténtico Van Gogh. El artista y sus cartas ), Royal Academy of Arts, de Londres, (del 23 de enero al 18 de abril de 2010):

Exposición de 65 pinturas y 30 dibujos o acuarelas, acompañadas de 35 cartas con imágenes y croquis hechos por el artista referentes a obras de arte.

Ann Dumas, encargada de la muestra, cree: “Van Gogh no fue el único artista que escribía cartas, pero sí el que analiza su trabajo gráficamente en sus textos, dibuja partes de sus cuadros para explicarlos”.

Las cartas están escritas en holandés, francés y algunas en inglés, pero todas ellas serán traducidas y en una sala de la Royal Academy se podrán leer copias. En esta exposición se valora tanto el pincel de pintar como la pluma de escribir de Van Gogh, y todo ello lleva a un conocimiento profundo del incomprendido artista.

 “Painted With Words: Vincent van Gogh’s Letters to Émile Bernard” (Las cartas pintadas), Morgan Library & Museum, de Nueva York, (del 6 al 20 enero de 2008):

Exhibición de 20 de las 22 cartas que el pintor holandés escribió a Bernard, que, además de amigo, fue el organizador de la primera retrospectiva de Van Gogh y una de las personas que más esfuerzos hizo para que se reconociera su talento. Tres años después de la muerte del pintor holandés publicó alguna de sus cartas y los dibujos, en la publicación de arte y literatura ‘Mercure de France’.

Completan la exposición 11 cuadros, 5 acuarelas y 6 dibujos de Van Gogh y Bernard sobre los que los dos artistas hablaron en su correspondencia y que ilustran el paso desde el esbozo a la obra de arte.

Los coleccionistas Eugene y Clare Thaw adquirieron 19 de las cartas de Van Gogh a Bernard en 2001 y las donaron a la  biblioteca-museo de Manhattan. Otra carta que se exhibe en la muestra pertenece a la Fundación Custodia de París.

Y la última es una carta de Van Gogh al pintor Paul Gauguin, propiedad del escritor francés Émile Bernard. Van Gogh y Bernard se conocieron en París en 1886 y entablaron una amistad que quedó plasmada en dos años de correspondencia entre 1887 y 1889.

En sus cartas Van Gogh asume el papel del hermano mayor de Bernard, alabando o criticando sus pinturas, sus cuadros y sus poemas, mientras que el pintor y escritor francés es el confidente y amigo de Van Gogh, que por esa época vivía solo en Arlès. Pero también abordan temas artísticos, filosóficos o aspectos de la vida cotidiana.

Fuentes

Edición digital del epistolario de Vincent Van Gogh, http://vangoghletters.org/vg/

Exposición del Museo Van Gogh de Amsterdam, Van Goghs letters: The artist speaks

Exposición del Royal Academy of Arts de Londres, The Real Van Gogh. The Artist and his Letters

Exposición de Morgan Library & Museum de Nueva York, Painted With Words: Vincent van Gogh’s Letters to Émile Bernard

Publicado en El Arte en la literatura | 2 comentarios

Filmografía sobre Vincent Van Gogh

por Inmaculada Vico López

Las biografías cinematográficas sobre artistas constituyen por sí mismas un género, aunque bastante desiguales en su calidad y planteamiento. Se busca en todas ellas un desarrollo fundamentalmente dramático para captar la atención y el interés del público.

Y en este sentido, la vida y la obra del pintor holandés Vincent Van Gogh (1853-1890) tiene un gran atractivo: tanto por su genialidad pictórica, incomprendida en su momento, como por ser considerado como un pintor maldito; unido todo ello a  la dureza de su trayectoria vital y diferentes  episodios dramáticos derivados de su desequilibrio psíquico; además existe un valor documental añadido por el  rico archivo epistolar del artista, y que constituye un detallado testimonio de su vida y concepción artística.

Moisés Bazán de Huerta en Vincent Van Goh y el cine recopila la filmografía realizada en torno a la figura del pintor clasificándolas en películas dramatizadas o de ficción, y documentales,

 La primera biografía dramatizada de Van Gogh es Lust for life ( El loco del pelo rojo), dirigida por  Vincente Minnelli en 1956,a partir de un guión de Norman Corwin basado en la novela de Irving Stone. Gran amante de la pintura, Minnelli utilizó numerosos recursos para aproximarse visualmente a la obra del artista, por ello los aspectos biográficos y artísticos en la película son inseparables.

La historia se inicia en 1878, y  por tanto omite episodios de la juventud del artista. La película refleja el proceso evolutivo desde los primeros momentos de autoaprendizaje y  esfuerzo del pintor por dominar la técnica hasta el desarrollo de un estilo propio. Se apuntan también sus contactos con la vanguardia parisina, centrándose  en su relación Gauguin. Los diálogos sobre arte entre ambos responden a una cierta voluntad didáctica.

Destaca la gran labor de sus protagonistas, Kirk Douglas en su intensa y atormentada interpretación del pintor, y Anthony Quinn encarnando a un Gauguin lleno de contrastes, jactancioso y pendenciero a la par que metódico en sus hábitos y su trabajo pictórico.

La presencia de Théo es relevante en los momentos de mayor dificultad, otorgándosele siempre un papel comprensivo y protector.

Los comentarios en off  de Van Gogh, están basados en las cartas del pintor a su hermano, que subrayan o describen escenas.

Los dibujos y cuadros se integran continuamente en la acción dramática y la puesta en escena. Se representan diversos cuadros vivientes, Los comedores de patatas ,La habitación de Arles y Café nocturno, donde los personajes deambulan por la escena e incluso Van Gogh forma parte de la misma; en El Puente de L’anglois o el Retrato del Dr. Gachet, se muestra en el mismo plano el modelo real y el artista pintando el cuadro.

 Vida y muerte de Vincent Van Gogh, rodada en 1987 por el director australiano Paul Cox.

Es una obra de autor, concebida para su exhibición cinematográfica. Es una película atípica, sin diálogos ni desarrollo dramático; prácticamente tampoco hay actores, salvo en la recreación visual de algunos personajes y ambientes inspirados por cuadros del pintor. Esta arriesgada apuesta combina imágenes, música (Vivaldi y Rossini) y narración, dejando que sea el propio pintor quien conduzca el relato con sus palabras, basándose en las cartas dirigidas a su hermano Theo.

El episodio Los cuervos, quinto de los ocho fragmentos que conforman Los sueños de Akira Kurosawa, una coproducción japonesa y norteamericana de 1990, de diez minutos de duración. 

Un joven pintor japonés, quizás representando al propio Kurosawa, observa diversos cuadros de Van Gogh en un museo o galería, hasta que al situarse frente al Puente de L’anglois con lavanderas, penetra en el mismo y accede al paisaje real representado en la pintura.

Destaca la manipulación a que se somete la naturaleza, ya que el puente, las casas, un carro e incluso la vegetación presentan retoques cromáticos para intentar reproducir visualmente los colores de Van Gogh, haciendo evidente cómo el artista transformaba el paisaje natural con su paleta.

Utiliza un recurso visual, auxiliada por medios electrónicos lumínicos que producen un efecto de relieve y tridimensionalidad, ayudado por el cambio de escala y la proyección de la sombra del personaje. Algunos motivos fueron trazados por el propio Kurosawa a partir de los originales del holandés, rememorando así su afición juvenil por la pintura.

Fruto de la falta de interés en proyectar la verosimilitud histórica o cronológica del relato, Kurosawa se toma ciertas licencias espacio-temporales. Por ello, los cuadros escogidos pertenecen indistintamente a los periodos de Arles, Saint-Rémy y Auvers, combinados con total libertad y con la peculiaridad de eliminar en ellos las figuras humanas.

 Coincidiendo con el centenario de la muerte de Van Gogh, una coproducción entre Francia, Holanda, Inglaterra, Alemania e Italia propicia que Robert Altman realice en 1990 Vincent y Théo, con guión de Julian Mitchell.

La película se inicia con imágenes reales de la millonaria subasta de Los girasoles, en oposición irónica a la extrema pobreza de Vincent en Bélgica.

 Uno de los elementos más significativos de la película reside en centrar la trama  no sólo en Vincent, sino en Theo, compartiendo de esta forma protagonismo con su hermano. Theo, no es sólo el protector y receptor de la correspondencia del   pintor sino que adquiere entidad propia, y aunque su vida sea menos apasionante que la de Vincent, permite descubrir aspectos menos conocidos para el gran público. Contrasta con Vincent en lo cuidado de su aspecto y su integración en el mundo burgués. Pero su trayectoria tampoco es fácil y está marcada por cierta rebeldía, en su sincera apuesta como marchante de los nuevos pintores, y su empeño desmoralizante ante la incomprensión del público al que se dirige («vendo muchos cuadros que no me gustan y pocos de los que me gustan mucho»).Defiende el arte de Vincent, lo justifica, y sufre tanto como él por no poder dar salida a su obra. La película finaliza con un plano de las lápidas gemelas de ambos hermanos en el cementerio de Auvers .

 Hay que destacar la excelente interpretación de sus actores protagonistas, tanto Tim Roth (Vincent) como Paul Rhys (Theo), ambos logran unos personajes creíbles. La vida de los hermanos se refleja en un montaje en paralelo, que muestra alternativamente la trayectoria vital de ambos y además explota dramáticamente sus encuentros.

 Otra producción vinculada al centenario, es la canadiense de 1990: Vincent y yo, con guión y dirección de Michael Rubbo. Película más modesta dirigida a la televisión para un público infantil o juvenil. Su objetivo es por tanto, el entretenimiento y la difusión de la figura del pintor.

 La protagonista es una niña de trece años obsesionada con la obra del pintor, y que se ve inmersa en una trama de falsificaciones  entre Montreal y Amsterdam, al hacerse pasar como original de Van Gogh un dibujo realizado por ella.

La película plantea algunas reflexiones sobre el valor de la creación personal, y alude al mercado de las falsificaciones artísticas, aunque sin perder nunca de vista la trayectoria y la obra del pintor holandés .

 Van Gogh, escrita y dirigida por el francés Maurice Pialat, fue presentada en 1991 en el festival de Cannes.

Su planteamiento sorprende, al no elaborar una reconstrucción biográfica completa, centrandose únicamente en los dos últimos meses de la vida del artista, con su llegada a Auvers-sur-Oise bajo la supervisión del Doctor Gachet. Al ignorar su trayectoria anterior, el director renuncia a  claves fundamentales para comprender a Vicent Van Gogh.

No se trata de  una película sobre el hecho pictórico, sino un film estrictamente existencial, al acercarse al ser humano, intentando desmitificar al personaje.

Pero no por ello elude detalles de carácter pictórico como cuando la cámara sigue el recorrido de un pincel sobre un lienzo de intenso azul. Vincent diría en una carta a su hermano, “Continuamente estoy en búsqueda del azul.”

Además,  las escenas en las que Van Gogh aparece pintando están resueltas con energía y se refleja algún aspecto técnico: el uso de la espátula, la técnica del junco afilado, la importancia del gesto…..

 En el extremo opuesto, la propuesta más reciente es el corto de ficción Vincent 2. El Retorno, del francés Xavier Coton.

 Es un film con una personal visión sobre el pintor cuya trayectoria es tratada con ironía y sentido del humor.

 Vincent reaparece caído del cielo en el Arlés actual, y enfrentándose otra vez a la incomprensión de la sociedad, ante la que de nuevo se sentirá marginado. Todo ello con ingeniosas situaciones, entre las que destacan la utilización ahora del teléfono como vehículo de comunicación con su hermano, convertido en un rico marchante; conversar con un admirador japonés que sigue sus pasos, o el verse obligado a pintar dos murales en la habitación de un hotel hasta que Théo le envie un billete para asistir a su última exposición antológica.

 En los créditos finales se anuncia la secuela Vincent 3, al fin papá.

 Los documentales responden a visiones muy personales, basadas en la vida y obra de Vincent Van Gogh. Son proyectos que aportan soluciones narrativas y visuales interesantes. Constituyen un complemento didáctico para conocer al artista.

Moisés Bazán de Huerta ha reunido once  documentales sobre el pintor, pero las dificultades de difusión propias del género no han permitido acceder al contenido de todos ellos,

Van Gogh, follia del sole (Italia, 1952),

Vincent Van Gogh (Holanda, 1953),

Van Gogh, Darkness into Light (Estados Unidos, 1956),

Van Gogh (Reino Unido, 1964)

-y Vincent Van Gogh, la terre du Nord (Francia, 1974-1975).

 Cronológicamente, el primer cortometraje es Van Gogh, realizado en 1948 por Alain Resnais con guión del crítico Gaston Diehl y el pintor Robert Hessens.

Filmada en una exposición del pintor en L’Orangerie, y complementada posteriormente por material fotográfico y diversos efectos de cámara y montaje.

 Su crítica más negativa es su realización en blanco y negro, lo que obviamente impide la aproximación al color de  la obra de Van Gogh. Resnais intenta solventarlo ofreciendo una nueva forma de mirar los cuadros, que rompe la objetividad del documental para dar una visión muy personalizada.

En principio el guión traza una breve y lineal biografía del pintor. Pero sorprende la libertad en la selección de las obras, que no se adaptan a la fidelidad cronológica sino a la ilustración y enfatización del relato. Al respecto, comentaba Resnais: «Me interesaba la posibilidad de tratar la pintura como si fuera un espacio real y con personajes reales. Es por esa razón que no hay ninguna cronología, y por otra parte pienso ahora que para lograr verdaderamente el film, hubiera sido preciso hacerlo sin nombrar nunca a Van Gogh».

El montaje integra texto, música e imágenes, utilizando estas últimas como complemento narrativo: los viajes de Vincent se evidencian con el cuadro de sus zapatos, su autorretrato andando y paisajes que incluyen caminos.

 El francés André S. Labarthe es el autor de Van Gogh it Paris / Repérages.

Surge por iniciativa del Musée d’Orsay en colaboración con la televisión francesa; su proyección en 1988 generó una amplia respuesta en círculos culturales.

El realizador partía de la exposición organizada por el museo sobre el período parisino de Van Gogh, pero iba más allá al confrontar al pintor con el París contemporáneo, un siglo después de los acontecimientos iniciales.. En fin, una opción novedosa que, como en su momento lograra Resnais, rompía la tradicional óptica de los documentales rendidos a la obra de un pintor.

 En 1989 Abraham Segal dirige  Vincent Van Gogh. La revancha ambigua ,presentado en su versión española con el subtítulo Un genio en el mercado.

Es una producción francesa financiada con diverso apoyo oficial que recoge los actos conmemorativos celebrados en torno al centenario del artista en Arlés y otras poblaciones. La película tiene un cierto tono crítico, al denunciar la manipulación de un mercado que ha convertido al artista maldito en el pintor más caro del mundo, contrastando las privaciones de su vida con su gloria póstuma, evidenciada en la subasta de Los Lirios en 1987.

 Incluye además intervenciones de los organizadores de las actividades expositivas, entrevistas con diversos pintores y escritores, y declaraciones de Kirk Douglas hablando de su papel en la película de Minnelli.

Otra aportación fundamental es reflejar la huella que Vincent ha dejado en nuevas generaciones de artistas que lo han tomado como referencia para sus obras: Karel Appel, Francis Bacon, Gérard Fromanger, Louis Cane, Edouard Pignon o Albert Aymé, entre otros cuyas donaciones han servido para crear la Fundación Van Gogh en Arles.

 El siguiente documental es holandés y lleva por tftulo Vincent Van Gogh. Imágenes en la vida de un genio. Realizado por Richard Hock con guión propio, plantea un itinerario cronológico por la vida y la obra del pintor.

 El texto, apoyado por una correcta banda sonora, está muy cuidado, apoyandose en párrafos de la correspondencia del pintor para ilustrar los pasajes más significativos. Las imágenes se centran sobre todo en los cuadros del artista, filmados en numerosos museos e instituciones y mostrados generalmente en plano fijo u ocasionalmente en fragmentos. Se complementan con escenas de paisaje rodadas en localizaciones francesas y hábilmente intercaladas.

Es significativa la incorporación de algunos efectos de narración visual creados por Resnais, pero también interesantes aportaciones personales, como cruzar y oponer las sillas de Van Gogh y Gauguin para mostrar la separación entre ambos.

 En el mismo año del centenario hay que citar la producción alemana Vincent Van Gogh (1853-1890). Una vida en cuadros y cartas, escrita y dirigida por el alemán Franz Baumer.

Los monumentos que el escultor Ossip Zadkine dedicó a Van Gogh en sus ciudades de nacimiento y muerte, dan paso a un amplio recorrido biográfico muy bien documentado.

El texto en off alterna la voz del narrador con la de Vincent, y se ilustra mediante imágenes de archivo y otras recientes, filmadas en los escenarios reales que conoció el pintor; pero se completa, en minucioso afán documentalista, con fotografías, dibujos y cuadros, que la cámara recorre desplazándose para resaltar sus detalles más significativos.

 La última referencia es La habitación de Arles, una producción francesa de 1993 para la serie de televisión y vídeo Paletas.

Alain Jaubert aborda en ella un minucioso estudio de las diferentes versiones realizadas por Van Gogh sobre este tema, conservadas en Amsterdam, Chicago y París.

Es un trabajo muy especializado, vinculado a la investigación en historia del arte, y para cuya elaboración se han manejado fuentes de gran solvencia. Sorprende la exhaustividad del planteamiento y lo atractivo de la presentación, incluyendo medios informáticos que permiten reconstruir el escenario desde distintas perspectivas.

También se confrontan imágenes pictóricas con fotografías originales, se establece un módulo para reconstruir las medidas o se utilizan datos del catastro que documentan la estructura diagonal de la pared de fondo; todo ello para contradecir aparentes imperfecciones y justificar la voluntad realista revelada por el pintor. El estudio pormenorizado de los cuadros protagonistas se complementa además con referencias a otras obras de Van Gogh en el periodo de Arles y oportunos datos biográficos ilustrados por sus propias pinturas y avanzados medios audiovisuales.

Fuentes 

Moisés Bazán de Huerta en Vincent Van Goh y el cine 

La pintura y escultura en el cine

Publicado en El Arte en el cine | 12 comentarios

La joven de la perla, J. Vermeer

por Inmaculada Vico López

El pintor  holandés J. Vermeer es conocido por su tratamiento de la luz, la textura, la perspectiva y los colores trasparentes. Supo reflejar con gran maestría la luz sobre los objetos. Analicemos su obra La joven de la perla, también conocida como La Mona Lisa holandesa o La Mona Lisa del Norte. Es una obra al óleo de pequeño formato (46,5 x 40 cm) pintada c. 1665 – 1667. Actualmente se encuentra en el museo Mauritshuis de La Haya.

the-girl-with-a-pearl-earringEsta obra no pertenece al género del  retrato, sino a un género de pintura propio del barroco flamenco holandés conocido como la  tronie (“rostro” en holandés), que se caracterizaba por representar retratos, normalmente de pequeño tamaño, en las que el protagonista muestra una expresión facial exagerada. Aunque el tronie típico mostraba un retrato de una persona de medio cuerpo, o del busto únicamente, no solían realizarse con intención retratística, sino más bien para mostrar las dotes artísticas del pintor, y su maestría a la hora de captar gestos, unas veces grotescos  (Joos
van Craesbeeck- El Fumador
) y otras de expresiones inusuales Rembrandt – La joven. Por ello, raro es el caso de tronies en los que se conoce el nombre del retratado.

La identidad de la joven es uno de los aspectos más debatidos, y varias son las teorías ,

  • La hija mayor de Vermeer, María – nacida en 1654,      que era aproximadamente de la misma edad de la joven que  representa la pintura.
  • La hija del comisario principal de Vermeer que tenía una hija que se ajusta a la descripción de la joven en la pintura .
  • Griet, la sirvienta. Aunque no hay evidencia histórica. Esta teoría se ha desarrollado recientemente en la novela de  Tracy Chevalier.

Además de esta obra de La joven de la perla, J. Vermeer realizó otras dos obras consideradas como  tronie, La joven de la flauta y Estudio de una mujer joven. Estas tres obras de J. Vermeer fueron incluidas ya dentro de este género en el catálogo de Dissius de 1696 por el alarde pictórico que representan.

Análisis de la obra: una mirada, una perla

Esta obra pictórica demuestra que Vermeer era mucho más que un pintor de encantadoras escenas de género de la vida cotidiana a pequeña escala. Era un auténtico seductor visual. Atrae al espectador hacia el lienzo a través de la mirada por encima del hombro de la joven. Los labios entreabiertos crean sensualidad y misterio, y su turbante añade exotismo a esta mezcla seductora. El turbante, que en un primer momento nos puede parecer descontextualizante, era un accesorio de moda popular ya en el S.XV (El hombre del turbante de Van Dyck).

La mirada de  la joven constituye la esencia del cuadro, es la gran protagonista, que se  complementa con la sensualidad de los labios, prescindiendo de detalles que  puedan desviar la ateción.

Sin embargo, el punto focal principal  no recae sólo en la mirada de la modelo sino en la perla, perla plasmada con sólo dos  pinceladas, que reflejan por una parte el cuello blanco de la modelo y, por otro,  los destellos derivados del  mismo foco  de  luz lateral que ilumina el rostro.

Las perlas son un elemento  recurrente en la mujeres pintadas por Vermeer. Escribía el místico Francisco de  Sales (1567-1622) cuya traducción holandesa fue publicada en 1616: “Tanto en el  pasado como en el presente, era y es costumbre entre las mujeres colgarse  perlas de las orejas por el placer causado, cuando las perlas tocan la piel al  moverse. Pero dado que yo sé que Isaac, envió pendientes a la pura Rebeca como  signo de su amor, pienso que esta joya significa en sentido espiritual que la  oreja es la primera parte que un hombre quiere tener de su mujer y que la mujer  debe conservar más fielmente… “

Este puede ser la clave de la  pintura de Vermeer, su revelación de la vida secreta que se esconde en las  cosas pequeñas y que puede darse a conocer si el observador de su obra tiene  ojos para mirar.

La composición geométrica, simple y  equilibrada, poderosa pero armónica, contribuye a la unidad del conjunto,

Los pigmentos: su  paleta cromática

Está pintado con suaves modulaciones tanto de luz, que ilumina el rostro y crea reflejos en el pendiente, como de  color, a través de una paleta basada en azules y amarillos.

El examen de pigmentos de Vemeer está basado en la obra de Herman Kuhn, Estudio de los pigmentos y los fundamentos utilizados por Jan Vermeer, a partir de una cantidad discreta de muestras de pintura tomadas del borde exterior de la tela, e integrando los resultados de otros estudios realizados en los últimos años.

1.-Blanco de plomo      4.-Ocre rojo      7.-Azul ultramar

  1. 2.-Amarillo ocre            5.-Verde tierra
    1. 3.-Bermellón                  6.-Sombra natural

Es por tanto,  una paleta muy reducida, simple y de colores casi puros basados en  una luz roja, una azul y otra amarilla. El  resto son matices del mismo pigmento y mezclas. También hay que tener en cuenta  los valores en el rango de escala de grises 1 a 10 .

El  amarillo y el blanco determinan la luz y el ambiente. El color es aplicado en  capas bastantes espesas, sobre todo en las partes claras.

No hay otro artista del siglo XVII  que haya utilizado de forma tan prolífica, el caro pigmento que manifiesta el  tono lapislázuli o ultramarino natural. Para Vermeer los colores terrosos y  ocres debían ser entendidos como luz cálida en una pintura fuertemente
iluminada.

Vincent van Gogh dijo de él:”….unir  el amarillo limón, el azul pálido y el gris claro es tan característico de él, como  la armonización del negro, el blanco, el gris y el rosa en Velázquez”

El fondo oscuro, neutral, refuerza  la plasticidad del rostro y realza el efecto tridimensional de la figura–un  procedimiento que ya recomendaba Leonardo en el fragmento 232 de su tratado  sobre la pintura, un fondo oscuro hace que un objeto aparezca más claro, y  viceversa.

Originalmente, el fondo debe de haber  aparecido como un verde translúcido liso, brillante, duro y profundo, porque se  ha descubierto que utilizó un barniz de pintura verde sobre el fondo oscuro. Este  tono contra el tono de piel cálido, probablemente producía un efecto óptico más  vibrante que el que se puede observar hoy en día.

La modelo lleva un vestido amarillo,  contra el que destaca el luminoso blanco del cuello de la blusa y el turbante  azul del que cae una banda entonada con el vestido amarillo limón sobre los  hombros; en la oreja luce una perla en forma de gota, de reflejos opalinos. Su  forma ovoide transmite peso y volumen.

La óptica: la cámara oscura

La técnica del pincel es suave, pero lo bastante enérgica como para capturar todos los matices de la luz. Son estos efectos de luz, reflejo de las inquietudes ópticas del pintor, los que dan unidad a todo el conjunto.

Los expertos han observado que no hay ninguna línea que defina el perfil de la parte izquierda de la nariz de la joven. El límite lo marca  el color y el tono de la mejilla adyacente.
Las líneas de la parte derecha de la nariz y las fosas nasales se pierden en la sombra también. Por otra parte, la sección azul del turbante se ha reducido a dos tonos esenciales de azul ultramar, uno más claro y más oscuro.

Estas y otras características han llevado a más de un erudito a creer que el pintor podría haber utilizado una cámara oscura, una especie de precursor de la cámara fotográfica moderna. La lente de la cámara imperfecta tiende a eliminar la línea y reducir la gama de tonos de luces y sombras.

La radiografía: anatomía de una pintura

A través del estudio radiográfico de la obra pictórica podemos estudiar y analizar las diferentes causas y consecuencias del deterioro de las obras de arte. Pero, no sólo permite desvelar los secretos que hay debajo de la primera capa pictórica, sino que también contribuye a establecer su autenticidad.

Los rayos X también pueden ser utilizados para detectar minerales y otros elementos contenidos en la mezcla de pintura. Por ello, mediante el análisis radiográfico de esta obra podemos observar áreas más claras que corresponden,

-por un lado, a la  utilización del pigmento blanco de plomo (empleado en arte desde el año 1300 hasta el final de 1800) y con el tiempo reemplazado debido a su toxicidad (se hacía desintegrando el plomo con ácido). Es fácil de detectar en autentificaciones con rayos X debido a su origen metálico.

-y por otro, al color aplicado en capas bastante espesas,
sobre todo en las partes iluminadas. Las partes más oscuros corresponden, por tanto, con capas pictóricas menos empastadas de pigmento.

La restauración: recuperación de las sutilezas de una piel

A través de los diferentes métodos de restauración se detectan los deterioros sufridos por la obra, y se aplican distintas técnicas y procedimientos artísticos para que “perduren” en el tiempo.

La joven de la perla fue completamente restaurada en 1994, en el Museo de Mauritshuis de la Haya, por especialistas. Tres fueron los descubrimientos durante el proceso de restauración,

El barniz protector, que con el paso del tiempo había amarilleado considerablemente la obra (como se puede apreciar en la parte izquierda de la imagen) quedando oculto tras este barniz  sutilezas en el tratamiento de la piel. Además, algunas zonas de la cara que parecían descoloridas eran en realidad retoques, antes degradados de pintura, que se habían desprendido. Siendo debidamente reintegrados con el tono más suave.  Probablemente el pintor empleara un cepillo de tejón, una especie de abanico en forma de
cepillo plano con cerdas suaves, que servía para mezclar delicadamente el tono más claro de los tonos de la piel con las áreas más oscuras de las sombras.

Tras la limpieza del barniz amarillento, también se pudo observar un toque de luz en el lado izquierdo de la boca, un minúsculo punto blanco sobre una pincelada rosa, que había quedado oculto .

Por último se observó un reflejo pequeño y brillante de la perla que no formaba parte de la pintura original, ya que se trataba de una escama de pintura de color que se había pegado durante una restauración anterior .

Una vez que la escama se retiró, la perla recuperó su suavidad original.


La autentificación: la firma J. Vermeer

J. Vermeer no firmó ni dató todas sus obras, lo cual dificulta no sólo la ubicación cronológica de las mismas, sino también su  autentificación. De las 34 obras reconocidas actualmente como auténticas, sólo dieciseis llevan su firma y únicamente dos, la fecha (La alcahueta (1656) y El geógrafo (1668)). Tras la restauración de 1994 ,apareció en La joven de la perla  la firma del pintor, en la esquina superior izquierda, aunque en las reproducciones habituales de la obra no se aprecia por estar realiada en un color muy suave. La firma  ha sido autentificada como tal por los expertos del Museo Mauritshuis de La Haya.

Fue conocido por sus contemporáneos como Joannis ver Meer o Joannis van der Meer e incluso Jan ver Meer.

¿Quieres saber más?

La joven de la perla en el Museo Mauritshuis

La cámara oscura de Vermeer en 3D

La joven de la perla en el catálogo interactivo de las obras de J. Vermeer

Imágenes de La joven de la perla al detalle

Entrevista a Jorgen Wadum, conservador jefe del Gabinete Real de Pinturas Mauritshuis de La Haya. Restaurador de La Joven de la perla

Exposición en el Fitzwilliam MuseumVermeer’s Women: Secrets and Silence – ( 5 October 2011 to  15 January 2012 ). Para más información pinchar en el enlace.

Publicado en Una obra al detalle | 17 comentarios

El Libro: Girl with a pearl earring , de Tracy Chevalier

por Inmaculada Vico López

Escritora de novelas históricas narra la historia ficticia que puede esconderse detrás del cuadro de  J. Vermeer, La joven de la perla. La obra se centra en  las relaciones que supuestamente pudo mantener el pintor holandés Johannes Vermeer con una criada, Griet,  que entra a servir a su casa. La joven se convierte en la musa del artista y la platónica relación que se establece entre ellos sirvió para estimular la creatividad del pintor.

La historia que Tracy creó encaja perfectamente con los pocos datos que se tienen sobre Vermeer; sus problemas familiares y financieros, su dependencia de un patrón, su fascinación por la cámara oscura.

La personalidad del pintor es reflejada por Chevalier a nivel humano y artístico. Descubrimos a través de ella las líneas, matices y motivos de su pintura, las técnicas que
usó y el marco social e histórico en el que se desarrolló su vida, recreando la Holanda del siglo XVII, sobre todo en el ámbito doméstico, a través de la ilustrativa sociedad asentada en la casa del pintor, a través de la relación entre el pintor y sus  mecenas, así como del mundo de los gremios mediante los personajes secundarios como son el padre, el hermano y el prometido de la protagonista.

El gran mérito de la novela es lograr transportar las sensaciones de luz y equilibrio que encontramos en la obra de Vermeer a la relación entre la protagonista y el pintor.

Por último destacar, la espléndida adaptación de la información disponible,haciendo creíble una fantasía. Los rayos X revelan que había inicialmente una silla en el cuadro Woman with a water jug, pero Vermeer la borró. Tracy cogió esa idea y la utilizó para conducir el personaje de Griet y construir su relación con Vermeer.

Publicado en El Arte en la literatura | Deja un comentario

La película: Girl with a pearl earring, Peter Webber

  • Título original: Girl with a Pearl Earring
  • Nacionalidad: El Reino Unido, Luxemburgo
  • Duración: 100 minutos
  • Dirección: Peter Webber
  • Guión: Olivia Hetreed
  • Novela original:Tracy Chevalier
  • Director de fotografía: Eduardo Serra
  • Dirección artística: Christina Schaffer
  • Música: Alexandre Desplat
  • Montaje: Kate Evans
  • Reparto: Colin Firth, Scarlett  Johansson, Tom Wilkinson, Judy Parfitt, Cillian Murphy,Essie Davis, Joanna Scanlan, Alakina Mann, Chris McHallem, Gabrielle Reidy.
  • Fecha de estreno: 20/02/2004
  • Premios: Ha participado en diferentes festivales, acumulando un total de 34 nominaciones, de las que ha obtenido 6 galardones: COFCA a la Mejor Fotografía; EFA a la Mejor Fotografía;LAFCA a la Mejor Fotografía; Eagle a la Mejor Película Europea; SDFCS a la Mejor Fotografía; Sant Jordi de RNE a la Mejor Actriz Extranjera.

Esta película es la adaptación homónima de la novela de Tracy Chevalier, Girl with pearl earring, que a su vez se basa en un cuadro de Johannes Vermeer,también del mismo nombre. El director y el productor, se comprometiron con la autora a “permanecer fieles al espíritu del libro”. Con todos estos precedentes la película transpira arte por todos sus poros.

Sin embargo, lo que más destaca de la película es la impresionante ambientación y fotografía, que recrean de manera magistral la luz, el color y la composición de los cuadros del propio Johannes Vermeer.

 La fotografía del portugués Eduardo Sierra es simplemente deslumbrante y contribuye a  ese toque pictórico que se respira en toda la película. Es como ver los cuadros de J. Vermeer en movimiento. En un deseo de recreación de los ambientes de vida cotidiana de las obras de  Vermee, la luz artificial es muy escasa, muchos interiores se ven iluminados únicamente por los ventanales exteriores a la manera de los cuadros del pintor.

La banda sonora de Alexandre Desplat  acompaña a la historia de forma sutil.

Se trata de una recreación y no de una historia real, ya que  sabemos  muy poco de la vida y trabajo de Johannes Vermeer. El cuadro de La joven de la perla, es el hilo conductor de la película. La joven sirvienta, Griet, entra a servir a casa del pintor, quien le inspira y quien lleva el peso de la historia . La relación entre el pintor y la sirvienta va ganando en intensidad al ir ella descubriendo su pasión por la pintura y él encontrar la inspiración tan perseguida. Los personajes dialogan fundamentalmente a través de miradas y gestos que transmiten erotismo.

En la parte negativa de esta película hay que decir que resulta un poco lenta, pero lenta fue la producción pictórica de J. Vermeer, se le atribuyen con seguridad 35 obras.

Es importante destacar el potencial didáctico de la película. En algunas de sus escenas vemos el proceso de elaboración de las pastas de color, del estudio de la composición, de la importancia de la luz o del propio proceso de aplicación del óleo.

Incluso  explica, la utilización de la cámara oscura de la que Vermeer parece haber sido un habitual usuario (Para ver el video pinchar en el icono de Youtube de pantalla),

También resulta interesante la recreación del ambiente artístico de la época y, muy especialmente, el papel de los mecenas, a medio camino entre el comerciante y el amante del arte. Van Ruijven, el cliente y protector de Vermeer, representa a la perfección esta actitud maquiavélica condicionando la creatividad del pintor.

por Inmaculada Vico López

Publicado en El Arte en el cine | Deja un comentario